Lo que comemos y cómo comemos está influenciado por nuestros antepasados, nuestros padres, la cultura, la industria alimentaria, los medios de comunicación y las fuerzas sociales. Para mantener un peso y un estilo de vida saludable, debemos observar cuidadosamente las interrelaciones de nuestro cuerpo, nuestra mente y la sociedad en su conjunto.